A un día del nuevo aumento a la luz, abunda la preocupación ciudadana por impacto al bolsillo
Los puertorriqueños se preparan para un nuevo aumento en la factura de la luz debido al alza en el costo del combustible.
A solo un día de entrar en vigor el ajuste, muchas familias anticipan tener que reorganizar su presupuesto, incluso dejando de pagar otras obligaciones para poder cubrir el servicio eléctrico, mientras enfrentan gastos de gasolina, alimentos y medicamentos.
El incremento será de un centavo por kilovatio hora, lo que para un cliente residencial promedio no subsidiado con consumo de 800 kWh representaría un alza de $209.85 a $217.84.
Entre los más impactados, los ciudadanos señalan a los adultos mayores, quienes describen la situación como difícil y aseguran que deben ajustarse al máximo para poder cumplir con sus pagos.
Más allá del impacto económico, también hay frustración entre los abonados, quienes cuestionan que el aumento no solucione problemas persistentes como la inestabilidad y las interrupciones del servicio.
Según el Negociado de Energía, el ajuste responde al análisis del mercado, incluyendo el impacto del conflicto en Irán y una exención temporera de 90 días a disposiciones de cabotaje de la Ley Jones concedida por el presidente Donald Trump.