Sube a niveles no vistos en casi 30 años la extrema pobreza en América Latina

febrero 17, 2022

Durante el año 2021, unas cinco millones de personas más entraron en la pobreza extrema en América Latina, por lo que la cifra se eleva a 86 millones. Mientras que se estima que la tasa de pobreza general habría disminuido levemente.

La crisis sanitaria permanece vigente y América Latina y el Caribe es la región más vulnerable del mundo en la pandemia de Covis-19. La crisis de salud se ha convertido en una crisis social, llevando la tasa de pobreza extrema en América Latina del 13,1% de la población en 2020 al 13,8% en 2021, un retroceso de 27 años, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Esto significa que la cantidad de personas en pobreza extrema habría pasado de 81 a 86 millones, mientras se estima que la tasa de pobreza general habría disminuido levemente, del 33,0% al 32,1% de la población, bajando ligeramente el número total de personas en situación de pobreza de 204 a 201 millones.

Los mayores incrementos de la pobreza tuvieron lugar en Argentina, Colombia y Perú, donde alcanzaron o excedieron los siete puntos porcentuales. En Chile, Costa Rica, Ecuador y Paraguay creció entre tres y cinco puntos porcentuales y en Bolivia, México y República Dominicana, creció menos de dos puntos porcentuales.

El único país de la región que experimentó una disminución de la pobreza y de la pobreza extrema fue Brasil.

“Pese a la recuperación económica experimentada en 2021, los niveles relativos y absolutos estimados de pobreza y de pobreza extrema se han mantenido por encima de los registrados en 2019, lo que refleja la continuación de la crisis social. La crisis también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad en que vive buena parte de la población en los estratos de ingresos medios”, señala el informe Panorama Social de América Latina 2021.

El aumento de la pobreza extrema es “consecuencia de una reducción de las transferencias de ingresos de emergencia en algunos países, que no alcanzaría a ser compensada por el incremento esperado de los ingresos del empleo”.

Treinta años de retroceso

Según el informe, la región experimentó una notoria regresión en su lucha contra la pobreza en 2020 por causa de la pandemia. Tanto la pobreza como la pobreza extrema aumentaron por sexto año consecutivo. En 2020, la pobreza extrema se elevó a niveles registrados 27 años atrás, mientras que la tasa de pobreza general se ubicó en un nivel similar al de finales de la década de 2000.

En el estudio, la Cepal indica que en 2020 aumentó la proporción de mujeres que no recibe ingresos propios y se mantuvieron las brechas de pobreza en áreas rurales, pueblos indígenas y la niñez. Asimismo, al examinar distintos índices, entre ellos el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, se constató un aumento significativo.

De acuerdo con el organismo de Naciones Unidas, la pobreza habría sido mayor en 2020 si los países de la región no hubieran adoptado medidas como las transferencias de ingresos de emergencia. La pobreza extrema habría sido alrededor de 1,8 puntos porcentuales más alta, y la pobreza general habría sido 2,9 puntos porcentuales más elevada en promedio en siete países.

Pese a lo anterior, el Panorama Social 2021 consigna que en los últimos 10 meses de 2020 las transferencias de emergencia anunciadas por los países para paliar el efecto de la crisis representaron un gasto de 89 mil 700 millones de dólares, mientras que en los primeros 10 meses de 2021 el gasto anunciado en estas medidas fue la mitad: 45 mil 300 millones de dólares.

“La ‘recuperación’ económica de 2021, que causó cierta euforia en algunos países, no ha sido suficiente para mitigar los profundos efectos sociales y laborales de la pandemia, estrechamente vinculados a la desigualdad de ingreso y género, a la pobreza, a la informalidad y a la vulnerabilidad en que vive la población”, declaró Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.