Entre 40 años y cadena perpetua: la sentencia contra Duane Davis por la muerte de Tupac Shakur

Por Andrea Osorio Gelpí

(CNN | Las Noticias) – Duane “Keffe D” Davis fue sentenciado el martes a entre 40 años de prisión y cadena perpetua por el asesinato del rapero Tupac Shakur, ocurrido en Las Vegas en 1996.

A Davis se le acreditaron 731 días que ya había cumplido, los cuales se descontarán de su condena.

El exlíder de la pandilla Southside Compton Crips fue declarado culpable de asesinato el 31 de agosto por su participación en la planificación del homicidio. Davis, de 63 años, es la única persona acusada por la muerte de Shakur, quien tenía 25 años y se encontraba en la cima de su carrera musical.

Durante casi tres décadas, el caso permaneció sin resolver. Las autoridades nunca recuperaron el arma homicida y enfrentaron dificultades para obtener la colaboración de testigos. Con el paso de los años, los fiscales encontraron una pieza clave para construir su caso: las propias declaraciones de Davis.

El convicto habló sobre su participación en entrevistas, documentales y pódcast, y publicó unas memorias en 2019 en las que relató su versión de los hechos.

“Soy uno de los únicos testigos presenciales vivos del asesinato de Tupac que también conoce la historia mucho más amplia sobre las razones por las que mataron tanto a Tupac como a Biggie”, escribió Davis en su libro.

Los fiscales argumentaron que la publicación de sus memorias anuló, en la práctica, un acuerdo de cooperación que había alcanzado con la Policía. Mediante ese acuerdo, Davis aceptó proporcionar información que no pudiera utilizarse en su contra a cambio de la posibilidad de recibir una condena más leve por cargos relacionados con drogas que enfrentaba en aquel momento.

La jueza Carli Kierny determinó que las declaraciones incluidas en sus memorias, así como las que Davis había ofrecido previamente a los investigadores, podían admitirse como evidencia durante el juicio.

Al comienzo del juicio, Davis renunció a su derecho a que un jurado determinara su condena. El jurado lo declaró culpable tras menos de tres horas de deliberaciones.

La fiscalía no sostuvo que Davis hubiera disparado contra Shakur, sino que organizó el ataque como represalia por una pelea ocurrida en el hotel MGM Grand entre el entorno del rapero y su sobrino, Orlando Anderson.

La noche del 7 de septiembre de 1996, Shakur viajaba en un automóvil junto a Marion “Suge” Knight cuando recibió varios disparos cerca del Strip de Las Vegas. Una de las balas le perforó un pulmón. El rapero murió seis días después, el 13 de septiembre.

Según los fiscales, después de la pelea en el MGM Grand, Davis y otros integrantes de su grupo salieron a buscar a Shakur. Lo encontraron en el asiento del pasajero de un BMW negro y abrieron fuego contra el vehículo.

En una entrevista con la Policía en 2008, Davis afirmó que entregó un arma a Deandre Smith, uno de los pasajeros del asiento trasero del automóvil desde el que se produjo el ataque. Según su relato, Anderson se inclinó hacia la ventana, la bajó y disparó contra Shakur.

La muerte del rapero también quedó vinculada durante años a las especulaciones sobre el asesinato de Christopher Wallace, conocido como “The Notorious B.I.G.” o “Biggie Smalls”, ocurrido en Los Ángeles en marzo de 1997. Wallace murió en un tiroteo desde un vehículo en movimiento después de salir de una fiesta en el Museo Automotriz Petersen. Nadie ha sido acusado por su asesinato.

El nombre de Wallace surgió durante el juicio de Davis. El exdetective del Departamento de Policía de Los Ángeles Daryn Dupree testificó que los investigadores habían entrevistado a Davis en 2008 con la esperanza de obtener información sobre la muerte de Wallace.

Sin embargo, según el testimonio de Dupree, Davis negó que su grupo estuviera involucrado en ese asesinato y dijo: “Nosotros hicimos el otro”, en referencia al caso de Shakur. El exdetective indicó que los investigadores quedaron sorprendidos por la declaración.

El juicio también estuvo marcado por referencias a figuras vinculadas al mundo del rap y las pandillas. Marion “Suge” Knight, cofundador de Death Row Records y acompañante de Shakur la noche del tiroteo, no testificó. La fiscalía cuestionó su credibilidad.

Otro nombre mencionado fue el del empresario musical Sean “Diddy” Combs. Davis había afirmado ante los investigadores que Combs ofreció pagarle un millón de dólares para asesinar a Shakur y Knight, aunque sostuvo que nunca recibió el dinero. Combs negó las acusaciones a través de un comunicado enviado a CNN. Su condena carcelaria corresponde a cargos no relacionados con el asesinato de Shakur.

En su entrevista con los investigadores en 2008, después de relatar su versión de lo ocurrido, Davis dijo que nunca le había contado esa historia a nadie.

Uno de los agentes le preguntó si no se sentía mejor después de desahogarse, mientras otro bromeó con que algún día podría escribir un libro sobre lo sucedido.

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