PFEI archiva querella contra procuradora de las Mujeres por “divulgar información”
El Panel sobre el Fiscal Especial Independiente (PFEI) determinó que no designará un fiscal especial para investigar a la procuradora de las Mujeres, Astrid Piñeiro Vázquez, por la alegada divulgación de información relacionada con un supuesto incidente de violencia doméstica que involucró a la senadora Joanne Rodríguez Veve.
La controversia comenzó en agosto de 2025, cuando circuló en redes sociales un documento con alegaciones de violencia doméstica relacionadas con Rodríguez Veve y su entonces pareja, el abogado Carlos Mercader.
Rodríguez Veve denunció que información confidencial sobre el caso había sido divulgada sin su autorización y cuestionó las expresiones públicas de Piñeiro Vázquez.
La procuradora había confirmado que su oficina recibió una comunicación anónima relacionada con figuras públicas y que esta fue referida a las autoridades correspondientes. Sin embargo, sostuvo que la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM) no había divulgado el documento que circulaba públicamente.
A raíz de la controversia, Rodríguez Veve presentó una querella para que se investigara si las actuaciones de la procuradora habían violado leyes relacionadas con la confidencialidad de información, incluyendo la Ley 54 de Violencia Doméstica, la Carta de Derechos de las Víctimas y Testigos de Delito y la Ley de Transparencia y Procedimiento Expedito para el Acceso a la Información Pública.
Como parte del proceso, el Departamento de Justicia realizó una investigación que incluyó entrevistas, declaraciones juradas, documentos, grabaciones, registros de asistencia y la revisión de tablillas de vehículos. También solicitó asistencia técnica al Instituto de Ciencias Forenses (ICF).
Según el PFEI, la investigación no encontró evidencia suficiente para demostrar que Piñeiro Vázquez divulgó inicialmente la información, participó en su divulgación o reveló información protegida.
El panel también indicó que no pudo identificar quién entregó la comunicación anónima ni quién la divulgó inicialmente. Sin embargo, aclaró que esa falta de información, por sí sola, no demuestra que la procuradora haya cometido un delito.
La investigación también reflejó que Piñeiro Vázquez reconoció haber recibido la comunicación anónima y haberla referido a las autoridades, pero evitó confirmar la identidad de las personas involucradas o divulgar datos personales y detalles específicos de su contenido.
Por su parte, Rodríguez Veve decidió no confirmar ni negar las alegaciones de violencia doméstica incluidas en la comunicación anónima. El PFEI señaló que esa decisión limitó la posibilidad de comprobar la veracidad de esas alegaciones y de investigar una posible denuncia falsa.
Tras evaluar la investigación de Justicia y la evidencia recopilada, el PFEI acogió la recomendación de la secretaria de Justicia, Lourdes Gómez Torres, y determinó que no había evidencia suficiente para designar un FEI contra Piñeiro Vázquez.
El panel reconoció la preocupación expresada por Rodríguez Veve sobre la circulación de información personal y el impacto que, según la senadora, tuvo la situación. No obstante, concluyó que esas circunstancias no eran suficientes para establecer que la procuradora hubiera cometido un delito.
Por ello, el PFEI ordenó el archivo del asunto.