Tranque judicial mantiene al Amur River sin descargar gas para la Central San Juan
El buque Amur River continúa a la espera de autorización para entrar a la Bahía de San Juan y descargar el gas natural destinado a la Central San Juan, en medio de una disputa judicial entre New Fortress Energy y los prácticos del puerto.
La controversia gira principalmente en torno a las dimensiones de la embarcación y las condiciones de seguridad necesarias para realizar la maniobra. El Amur River tiene una manga de 44.24 metros, mientras que los prácticos utilizan como referencia un parámetro de 43.40 metros.
La jueza federal Silvia Carreño Coll ordenó a New Fortress presentar información que permita demostrar que el buque puede entrar y atracar de forma segura, además de documentación vigente relacionada con los remolcadores. Los prácticos han planteado, entre otras medidas, mantener dos remolcadores de reserva mientras la embarcación permanezca atracada.
New Fortress ha rechazado que las dimensiones del barco impidan su entrada y sostiene que ha entregado la información solicitada. La empresa también ha cuestionado el proceso para conseguir un práctico dispuesto a realizar la maniobra, mientras la Asociación de Prácticos sostiene que su posición responde a consideraciones de seguridad.
Mientras continúa el tranque, las unidades de la Central San Juan han tenido que operar con diésel. El abogado de New Fortress, Alberto Castañer, advirtió que este combustible puede costar al menos cuatro veces más que el gas natural, lo que podría reflejarse en mayores costos de generación.
La empresa también advirtió que el Amur River podría tener que salir a reabastecer provisiones para su tripulación si permanece más tiempo sin poder descargar.
Por ahora, el buque no puede entrar a la bahía hasta que se cumplan las condiciones establecidas por el tribunal. La disputa continúa bajo consideración de la jueza Carreño Coll.