Evalúan alcances de propuesta de muerte asistida para pacientes terminales
Un proyecto de ley presentado en Puerto Rico busca abrir la puerta a la muerte asistida bajo criterios estrictos y exclusivamente para pacientes adultos con enfermedades terminales.
Según explicó la senadora Roxanna Soto Aguilú, la medida aplicaría únicamente a personas mayores de 18 años con una enfermedad terminal, irreversible y certificada por dos médicos: uno primario y otro consultor. Además, el paciente tendría que contar con un pronóstico de vida de seis meses o menos.
La legisladora indicó que, antes de iniciar el proceso, el paciente deberá recibir orientación sobre alternativas disponibles, como cuidados paliativos, apoyo psicológico y servicios espirituales. También aclaró que la propuesta no aplicaría a casos motivados por pobreza, depresión u otras circunstancias ajenas a una condición terminal certificada.
El procedimiento contemplado en la medida incluiría una primera solicitud verbal al médico, una segunda petición luego de un periodo de espera de 15 días y una tercera solicitud por escrito, firmada ante dos testigos. El medicamento sería recetado por un médico, pero tendría que ser administrado por el propio paciente.
Eva Quiñones, presidenta de Humanistas de Puerto Rico, defendió el proyecto al señalar que busca reducir el sufrimiento de pacientes terminales y evitar consecuencias legales para quienes acompañen o asistan en un proceso voluntario.
Sin embargo, el pastor José Rivera rechazó la propuesta al entender que se trata de eutanasia. A su juicio, el concepto de “muerte digna” debe estar relacionado con el acompañamiento, los cuidados paliativos y el apoyo al paciente, no con acelerar el fallecimiento.
El debate en torno al proyecto gira principalmente sobre la autonomía del paciente, el derecho a decidir en etapas terminales y los límites de la intervención del Estado en ese tipo de determinaciones.