Protestas del 1 de mayo reúnen reclamos por salarios, pensiones y educación pública
La marcha anual del 1 de mayo reunió a trabajadores de distintos sectores en una manifestación cuyo reclamo principal fue la salida de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), al cumplirse 10 años de su presencia en Puerto Rico.
Durante el recorrido por la avenida Chardón, bajo un sol intenso y entre cánticos, los participantes se dirigieron a las oficinas del ente fiscal para denunciar el impacto que atribuyen a sus medidas en el mundo laboral.
Entre las principales exigencias destacaron un salario justo, un retiro digno y aumentos en las pensiones ante la inflación.
También denunciaron condiciones laborales precarias, sobrecarga de trabajo y falta de recursos en áreas esenciales, así como preocupaciones por la privatización de servicios, la eliminación de derechos adquiridos y cambios en los convenios colectivos.
La manifestación incluyó críticas a la expansión de las escuelas charter y a los recortes en la Universidad de Puerto Rico (UPR), señalada por participantes como un reflejo de la crisis laboral en el sector público.
Estudiantes y profesores sostuvieron que la situación universitaria evidencia problemas más amplios, desde dificultades económicas hasta limitaciones para costear estudios.
Durante la jornada, la ACLU de Puerto Rico participó como observadora para velar por el derecho a la protesta, mientras otros empleados universitarios se movilizaron hacia La Fortaleza para presentar sus reclamos ante la gobernadora Jenniffer González.