Tras 13 años, padres continúan su lucha por justicia por el asesinato de su hija
En abril de 2013, la vida de José Espinosa y María Cristina Witzke cambió para siempre tras el asesinato de su hija.
Trece años después, su lucha continúa. La familia insiste en la búsqueda de respuestas y justicia, mientras mantiene viva la memoria de la joven, a quien describen como decidida, inteligente, destacada estudiante y apasionada del baloncesto. Cursaba su tercer año universitario, había gestionado por sí misma becas y trámites, y aspiraba a estudiar artes culinarias.
Según relataron sus padres, el último día que la vieron transcurrió con aparente normalidad, aunque existía preocupación por una relación sentimental que describían como “tóxica”. Más adelante, la joven se encontraba en las cercanías de la residencia de su expareja, con cuya familia mantenía una relación cordial. En ese momento, un comerciante de la zona la invitó a acompañarlo, por lo que dejó su vehículo y abordó el automóvil de este.
Mientras se desplazaban, ocurrió un ataque armado dirigido al conductor. La joven, que se encontraba en el asiento del pasajero, recibió múltiples impactos de bala y falleció en el lugar.
La familia señaló que las autoridades han recopilado información y manejan el caso con cautela para no comprometer la investigación sin pruebas concluyentes. No obstante, reiteraron su llamado a la ciudadanía a brindar cualquier información, por mínima que sea, que pueda ayudar a esclarecer los hechos. Para ellos, el silencio de posibles testigos o allegados ha sido una de las cargas más dolorosas durante estos trece años de espera.