Irene Sashar: el relato de una sobreviviente del Holocausto que escapó del gueto
A sus 88 años, Irene Sashar se convierte en una de las voces vivas del Holocausto. Su testimonio, marcado por el dolor y la resiliencia, revive los horrores que enfrentó siendo apenas una niña en el gueto de Varsovia, en Polonia, el más grande establecido por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Uno de los recuerdos más impactantes de su vida ocurrió en 1940, cuando encontró el cuerpo de su padre, asesinado y sangrando del cuello. La falta de registros —muchos destruidos por los nazis— hace que su historia sea aún más valiosa. Hasta hoy, Irene desconoce dónde fue enterrado, aunque presume que podría estar en una fosa común dentro del gueto.
Irene, quien también tuvo que adoptar el nombre de Ruth para evitar ser identificada, fue expulsada de su hogar junto a sus padres y trasladada al gueto, donde enfrentó hambre, violencia y escenas desgarradoras, como el hallazgo del esqueleto de un niño en plena calle.
Tras el asesinato de su padre, su madre hizo todo lo posible por protegerla. La escondió y, en un acto desesperado por salvar su vida, logró escapar junto a ella a través de una alcantarilla. Irene recuerda ese momento aferrada a lo poco que tenía: su madre y su muñeca, símbolos de refugio en medio del caos.
Tiempo después, llegó a París, donde vivió en un orfanato judío. Sin embargo, la guerra continuó arrebatándole a sus seres queridos, y finalmente quedó huérfana tras la muerte de su madre.
Su destino cambió cuando una prima de su madre la adoptó, llevándola a Lima, Perú, donde pudo reconstruir su vida lejos del horror que marcó su infancia.
Hoy, Irene Sashar dedica su vida a preservar la memoria del Holocausto, educar sobre sus consecuencias y alzar la voz contra el antisemitismo. Su historia, recogida en un libro, se convierte en un testimonio esencial para las futuras generaciones y en un llamado urgente a no olvidar.