Prohibido olvidar la desaparecida piedra del perro
Hace muchos años, en el viejo San Juan, un joven soldado llamado Enrique encontró un perrito herido al que llamó Amigo. Juntos se volvieron inseparables, y cuando Enrique fue a la guerra en Cuba, el perro lo siguió hasta el mar, donde esperó su regreso en el Arecife de Coral. A pesar de los años y las tormentas, el perro nunca dejó de esperar, simbolizando lealtad y amor inquebrantable.
Esta leyenda es parte de la cultura popular y muchos la recuerdan con cariño. El 18 de octubre de 2016, las fuerzas del mar destruyeron la silueta del perro, dejando solo su recuerdo.
Hoy, un grupo de ciudadanos se organiza para revivir la icónica estructura. Inspirados por la historia, buscan restaurar la cabeza del perro con la ayuda de un artesano, utilizando medidas y fotos originales. Este proyecto tiene un impacto especial, especialmente para los niños, enseñándoles sobre lealtad y amor incondicional.
Arturo y Estela, quienes visitan el lugar regularmente, tienen un vínculo personal con la historia, ya que el abuelo de Arturo era guía turístico y le contaba la leyenda. Con la restauración, preservación cultural y trabajo voluntario, el proyecto busca revivir el verdadero significado de lealtad y amistad.