Familia Pérez enseña a sus hijos el valor de sembrar y cosechar sus propios alimentos
La agricultura familiar juega un papel esencial en la seguridad alimentaria y en mantener viva la conexión con la naturaleza.
Un ejemplo de ello es la labor de la familia Pérez, que lleva cerca de 20 años cultivando la tierra en Utuado y que recientemente expandió su actividad agrícola a Jayuya.
Además de producir, la familia ha convertido la finca en un espacio de enseñanza para sus hijos, transmitiéndoles la importancia de sembrar y cosechar sus propios alimentos en lugar de depender totalmente del mercado.
Entre sus cultivos destacan diversas variedades de guayaba —incluyendo la blanca y la tailandesa— así como guineos morados.
La pareja, profesionales en biología y agronomía, lanzó recientemente una campaña de recaudación de fondos para fortalecer la infraestructura de su nueva finca y continuar su misión de fomentar la agricultura sostenible.